Antes de pensar en qué cosméticos utilizar para tu piel, es importante que conozcas tu tipo de piel. ¿Grasa? ¿Seca? ¿Combinada? ¿Normal? ¿Cómo orientarse entre los distintos tipos de piel? ¿Y qué productos de cuidado de la piel elegir? Te lo contamos todo.

¿Por qué es necesario conocer tu tipo de piel?

Es imprescindible conocer tu tipo de piel, ya que es precisamente lo que determina la composición de tu rutina de cuidado facial. Entre los muchos agentes que se encuentran en los productos cosméticos del mercado, seguro que hay principios activos y emolientes que son más eficaces en determinados tipos de piel.

Y más allá del tipo de piel, el estado de la misma también desempeña un papel importante en tu rutina cosmética. A diferencia del tipo, el estado cambia con las estaciones, la edad y el impacto de agresores externos como la contaminación o el sol.

Existen cuatro tipos de piel

Lo primero que debes saber: tu tipo de piel seguirá siendo el mismo durante toda tu vida. A principios del siglo XX, la empresaria Helena Rubinstein definió cuatro tipos de piel: normal, seca, grasa y mixta. Estas normas siguen siendo válidas hoy en día, y a continuación hemos resumido las características de estos tipos de piel.

Piel normal

Este tipo de piel no tiene imperfecciones, no tiene brillos, es suave, uniforme y confortable; en resumen, ¡la piel «normal» es realmente perfecta! Pocas personas tienen este tipo de piel, que requiere menos cuidados que otros tipos de piel. Sin embargo, con los efectos del envejecimiento, la piel puede volverse más seca.

Piel seca

Las pieles secas tienen sensación de tirantez y deshidratación. Así que, por supuesto, necesita hidratarse todos los días, pero eso no es todo. También hay que nutrirlas. En la práctica, esto significa aplicar aceites vegetales naturales a la piel para compensar su delgadez.

En este caso, te recomendamos que utilices nuestro Sérum Tensor Antipolución, rico en vitamina C y especialmente diseñado para este tipo de pieles, ¡así como para pieles cansadas o maduras!

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Piel grasa

La piel grasa, a diferencia de la piel seca, se caracteriza por un exceso de sebo. Esto se manifiesta en una tez brillante, a veces con poros dilatados y la aparición de ciertas imperfecciones. Procura no limpiar en exceso la piel grasa para evitar problemas de sequedad. En su lugar, opta por soluciones cosméticas hidratantes adaptadas a las pieles grasas.

Piel mixta

Por último, la piel mixta es una mezcla de zonas grasas y secas en el rostro. Hay un exceso de sebo en la zona T (frente, nariz, barbilla), mientras que la falta de hidratación se nota en las mejillas.

Cuidado: el estado de la piel no es lo mismo que el tipo de piel.

Como ya hemos dicho, tus circunstancias actuales definen el estado de tu piel. Existen cuatro tipos:

  • La piel deshidratada no es lo mismo que la piel seca, ya que está causada por factores internos (estrés, sueño) y externos (frío, viento, tabaco, rayos UV).
  • En segundo lugar, si sientes molestias en la piel y te afecta con facilidad el enrojecimiento y el picor, tienes la piel sensible; ten cuidado, ya que es más frecuente con la edad.
  • De hecho, es la edad la que causa los problemas asociados a la piel madura: las células se renuevan menos, la piel se vuelve cada vez más fina y, por tanto, más propensa a la deshidratación.
  • Por último, dependiendo de tu genética, tienes más o menos probabilidades de desarrollar problemas de piel acneica, que es cuando aparecen granos, pústulas y pápulas como consecuencia del exceso de sebo en la cara.

Haz la prueba del pañuelo para saber tu tipo de piel

Tú misma puedes determinar tu tipo de piel.

Sólo tienes que desmaquillarte y limpiarte bien la cara. Después de esperar media hora, coge un pañuelo y aplícatelo en la cara durante unos segundos.

Cuando retires el pañuelo, deberías notar una de estas tres cosas

  • No aparecen rastros: por tanto, tienes la piel normal o seca.
  • Aparecen algunos rastros en la frente, la nariz y la barbilla, por lo que tienes una piel mixta
  • Y si, por el contrario, aparecen rastros de grasa por todo el pañuelo, entonces tienes la piel grasa.

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